Nombre y lengua original
El teónimo Sedna se consagró en la literatura antropológica a partir de los relatos recogidos por Franz Boas a finales del siglo XIX entre los pueblos oqomiut y akudnirmiut de la bahía de Cumberland.

La Madre del Mar
Estudio de mitología · Español
Revisado el
01
Sedna (vertida dialectalmente en los dialectos inuktitut orientales como Sanna, y venerada bajo los nombres sagrados Nuliajuk entre los Netsilik y Takannaaluk en la región de Iglulik) es la divinidad suprema y temida señora de las profundidades oceánicas en la cosmología y la vida religiosa de los pueblos inuit. Según los testimonios etnográficos pioneros registrados por el antropólogo Franz Boas en la isla de Baffin y por el explorador Knud Rasmussen durante la Quinta Expedición Thule, Sedna fue originalmente una joven cazadora que rechazaba a los pretendientes humanos hasta ser seducida por el canto ingenioso de un petrel glacial (fulmar) disfrazado de noble cazador. Llevada a una isla inhóspita y confinada a un nido de plumas fétido, Sedna fue rescatada por su padre a bordo de una barca de pieles (umiaq). Furiosa, el ave provocó una tormenta marina colosal agitando las alas sobre las olas. Presa de una desesperación ciega ante el naufragio inminente, el padre arrojó a su hija a las aguas revueltas; cuando ella se aferró desesperadamente al borde de la embarcación, él cortó sucesivamente las falanges de sus dedos con un cuchillo de hueso. De las puntas de los dedos nacieron las focas anilladas (netseq), de las segundas articulaciones surgieron las focas barbudas (ugjuk) y de las palmas y los nudillos restantes emergieron las morsas y las grandes ballenas boreales. Tragada por el abismo helado, Sedna pasó a reinar en el fondo del mar (Adlivun), donde habita una morada custodiada por un perro feroz. Cuando los cazadores humanos violan tabúes de subsistencia (aglerneq) y normas fúnebres o menstruales, las impurezas morales se transforman en suciedad espesa y parásitos enredados en su cabello. Como no tiene dedos para desenredar las trenzas, Sedna se enfurece y aprisiona a los animales marinos en su aposento subterráneo, arrojando el hambre sobre los campamentos. El equilibrio ecológico del Ártico dependía estrictamente del valor del chamán (angakuq), que entraba en trance cataléptico para emprender un peligroso viaje espiritual al fondo del océano, apaciguar a la diosa y peinar sus cabellos con dientes de marfil.
02
Estos espíritus y divinidades eran venerados por los diversos pueblos nativos de América del Norte, desde los lakota hasta los navajos y los iroqueses. Sus creencias unen al ser humano con el Gran Espíritu, con los animales totémicos y con el equilibrio con la tierra. Transmitidas oralmente, sobreviven en las naciones indígenas que resistieron la colonización.
La Danza del Sol reunía a las naciones de las llanuras en ayuno y sacrificio alrededor del árbol sagrado. Los hopi bailan con los kachinas, espíritus enmascarados de las lluvias, y la pipa sagrada sella oraciones y tratados: ceremonias que siguen vivas en las naciones actuales.
El teónimo Sedna se consagró en la literatura antropológica a partir de los relatos recogidos por Franz Boas a finales del siglo XIX entre los pueblos oqomiut y akudnirmiut de la bahía de Cumberland.
The legends, the myth, the cult and relics are part of the full Codex. You can open 1 full entry for free every day; to open all 500 deities with no limits and no ads, subscribe to Codex PRO.
Sanna / Sedna (La Señora del Fondo del Mar) Designación consagrada entre los grupos de Baffin Land y Cumberland Sound. Franz Boas, The Central Eskimo (1888, p. 583).
The Central Eskimo, 1888 d.C.. Obra etnográfica fundacional de Franz Boas que contiene la transcripción detallada del mito de Sedna y el fulmar en Cumberland Sound, además de la descripción de la fiesta otoñal de apacig…
El Matrimonio con el Fulmar y la Mutilación de las Falanges. Según la narración canónica recogida por Franz Boas en Cumberland Sound, Sedna vivía en la playa solitaria con su padre viudo, rechazando con vehemencia casar…
La religiosidad inuit en torno a Sedna no implicaba templos permanentes, altares de sacrificio ni ofrendas sacerdotales formales, incompatibles con el nomadismo de alta latitud.
En la cultura material inuit y en la tradición escultórica clásica en hueso, marfil fósil de morsa y piedra jabón (esteatita), Sedna se representa como una figura femenina imponente que une rasgos humanos y acuáticos.
09
La foca, las olas heladas, los dedos cortados y los cabellos negros
10
Franz Boas, The Central Eskimo (1888, pp. 583–587) e The Eskimo of Baffin Land and Hudson Bay (1901, pp. 163–165); Knud Rasmussen, Intellectual Culture of the Iglulik Eskimos (1929, pp. 62–98); Henry Rink, Tales and Traditions of the Eskimo (1875, pp. 40–42)
. En el campo de la antropología y de la historia de las religiones, autores de renombre como Marcel Mauss («Ensayo sobre las variaciones estacionales de las sociedades esquimales»), Claude Lévi-Strauss y Jarich Oosten…
Sedna ha trascendido la tradición oral y se ha convertido en uno de los íconos más celebrados del arte y la literatura indígenas internacionales.
En 2003, los astrónomos Michael E. Brown, Chad Trujillo y David L. Rabinowitz bautizaron oficialmente uno de los cuerpos celestes más distantes del Sistema Solar —el planetoide transneptuniano 90377 Sedna— en honor de l…
Cabellos de las Profundidades Los largos cabellos enmarañados en los que quedan atrapados los animales marinos que ella libera o retiene.
15